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El alcalde de Talkeetna.



Talkeetna es una localidad de Alaska situada a 180 Km. de Anchorage que tiene un alcalde muy peculiar, el "señor" Stubbs.

Stubbs es un gato que lleva 15 años como alcalde de Talkeetna. A los pocos meses de nacer, fue presentado como candidato a la alcaldía y lo que empezó siendo una broma acabó convirtiéndose en realidad.


Lauri Stec, gerente del Historic Nagley's General Store, que funciona como la oficina del alcalde, dice que: “No sube nuestros impuestos, no interfiere con las empresas y es honesto”.
Otros conciudadanos comentan lo siguiente: “Es bueno. Es probablemente el mejor que hemos tenido”.

También tiene algunos detractores que han subido a la página de Facebook, del propio Stubbs, unas fotos con el aspecto que tenía antes y después de ser elegido.
Argumentan que tanto protagonismo se le ha subido a la cabeza. Suele beber agua en una copa de cristal, duerme largas siestas encima de la barra del bar y le gusta que los turistas lo acaricien y se fotografíen con él.



A pesar de ello, la gran mayoría de los habitantes de Talkeetna, están muy contentos con su alcalde que los ha hecho famosos y ha promocionado el turismo de esta bonita localidad de Alaska.

Habrá que tomar ejemplo. Seguro que a muchas de nuestras ciudades les iría mejor con un alcalde como el "señor" Stubbs.



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El ciclo de la vida.



Visto en el Facebook de Psicólogos Perú
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Ecología a la española.



Ayer, había en el jardín de mi barriada una cría de gorrión. Indefensa y aturdida observaba como a su alrededor dos gorriones adultos revoloteaban y piaban intentando infundirle fuerzas para que los siguiera. Inesperadamente levantó el vuelo y se perdió tras ellos entre los árboles.

La escena me trajo recuerdos de mi infancia, cuando nuestros padres y profesores insistían, incansablemente, para que respetáramos a los pájaros y sus nidos.

Entonces, en la puerta de cada colegio de Sevilla había un azulejo como este:
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La Cruz blanca.



Cuando estoy en Sevilla suelo dar unos paseos interminables con Roy, mi perro. Nuestras caminatas suelen ser por la orilla del río, buscando la frescura que aporta el agua y porque Roy puede andar suelto, sin el peligro que supone el tráfico rodado. Unas veces tomamos camino del muelle de Nueva York, hasta la Comandancia de Marina y otras vamos a San Jerónimo donde cruzamos a la margen contraria en busca del Alamillo.
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Book


Un buen vídeo para hoy, Día Internacional del libro.