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Los Reyes Magos

Publicado el miércoles, 6 de enero de 2010 -
Epifania_Navasaq
Epifanía de Navasa (pintura mural del siglo XII de autor desconocido)

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo".
Mateo 2, 1-2

La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.
Mateo 2, 9-11

La tradición nos dice que los "Reyes Magos" eran tres y se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar. Pero no siempre ha sido así.

La primera controversia que surge es con su número. En Armenia creen que fueron doce, sin embargo como los regalos fueron tres, arraigó muy pronto la creencia de que los magos también fueron tres.

Con sus nombres tampoco nos ponemos de acuerdo siendo Apellicon, Amerim y Serakin para los griegos; Kagpha, Badalilma y Badadakharida en Siria; Ator, Sater y Paratoras en Etiopa, etc.

No fue hasta el siglo III que el teólogo Quinto Tertuliano (160-220), los consideró reyes, ya que los practicantes de la magia tenían por aquel entonces muy mala reputación, y hasta el siglo XVI no se le atribuye a Baltasar su condición de ser de raza negra.

La estrella que los precedía merece un capítulo aparte ya que existen infinidad de hipótesis, desde las más ortodoxas a las más disparatadas.

La tradición actual posiblemente tenga su origen en el monje benedictino y doctor de la Iglesia, Beda el Venerable, (672-735) que nos dice:  "El primero de los magos fue Melchor, un anciano de larga cabellera blanca y larga barba, fue él quien ofreció el oro, símbolo de la realeza. El segundo, llamado Gaspar, joven de tez blanca y rosada, honró a Jesús ofreciéndole el incienso, símbolo de la divinidad. El tercero llamado Baltasar, de tez morena, (todavía no era negro) le ofreció mirra, que significaba que el Hijo del hombre debía morir."

Sea como fuera, sus poderes debían de ser tremendos, ya que estos Magos realizan cada año el truco de magia más grande de la historia de la humanidad… tal día como hoy, hacen aparecer ante nosotros unos regalos que proceden del amor de quienes nos rodean.

1 comentario :

  1. Ésto me recuerda al tema de Dios: cada religión cree en un Dios distinto, pero al final será el mismo Dios que se presenta de formas distintas, según las creencias. Digo yo ¿no?

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