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La Batalla de Kleidion

Publicado el domingo, 17 de julio de 2011 -

La Batalla de Kleidion. (Ilustración de Peter Dennis)


Cuando Samuel de Bulgaria, vio llegar a su ejercito vencido y ciego, la escena le afectó tan fuertemente que sufrió un ataque cardiaco, muriendo dos días después, el 15 de octubre de 1014.

Al llegar la clase de historia, Don Andrés, mi maestro, solía poner su silla delante de la pizarra y nos narraba los pasajes históricos como si de cuentos se tratasen.

En cierta ocasión nos Habló de Basilio II "Bulgaróctono", (Basilio II “mata-búlgaros”) y de la Batalla de Kleidion. Aquella narración me horrorizó hasta tal punto, que aun hoy día me estremezco al imaginar la dantesca escena que debió presenciar Samuel de Bulgaria, cuando recibió a su vencido ejército.
La Batalla de Kleidion tuvo lugar el 29 de julio de 1014 entre el Imperio búlgaro y el Imperio bizantino.
Durante la batalla, los búlgaros, presentaron una fuerte resistencia, causando numerosas bajas en las fuerzas bizantinas, llegando incluso a matar al general Teofilacto Botaniates, favorito de Basilio II. Pero al final fueron vencidos y 15.000 soldados búlgaros cayeron en manos bizantinas.
La venganza del Emperador Basilio II, fue terrible. Dividió a los prisioneros en grupos de 100, cegando a 99 hombres en cada grupo y dejando a un hombre en cada uno con un ojo para que pudiera guiar a los otros. Después de esto envió, a los 15.000 soldados ciegos, de regreso a Bulgaria guiados por sus compañeros tuertos.
Cuando Samuel de Bulgaria, vio llegar a su ejercito vencido y ciego, la escena le afectó tan fuertemente que sufrió un ataque cardiaco, muriendo dos días después, el 15 de octubre de 1014.



4 comentarios :

  1. ¡Qué horror, Antonio! ¡Qué bestialidad! No me extraña que la historia impresionara al niño que eras. Con razón decía Plauto "Homo homini lupus"... Peor que lobos, añadiría yo. Y, lo más terrible, es que no hace falta remontarnos al año 1000 para fechar estas historias...
    En fin, a ver si de una vez aprendemos...
    Un esperanzado abrazo.

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  2. Amigo Francisco:

    Es increíble de lo que es capaz la maldad humana.

    Saludos.

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  3. La malda del hombre no tiene límites. Muy interesante lo que nos has narrado.
    Saludos

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