Arroyo Tagarete

Torre del Oro

Puentes Delicias y Centenario

Monumento a la Tolerancia

Triana

Plaza de España

2

Perder la cabeza.

Publicado el domingo, 20 de enero de 2013 -
Joseph Haydn, retrato de Thomas Hardy, 1792.

Perder la cabeza, pero no en sentido figurado sino literalmente, fue lo que le ocurrió al eminente músico austriaco Franz Joseph Haydn, recuperándola 145 años después.
Haydn tuvo una estrecha amistad con Wolfgang Amadeus Mozart, del que incluso se cree que llegó a ser mentor, y fue profesor de Ludwig van Beethoven. Destacó en todos los géneros musicales y es familiarmente conocido como «el padre de la sinfonía»

Cabeza frenológica.

La culpa, de que Haydn perdiera la cabeza, la tiene una ciencia o pseudo-ciencia llamada frenología de la que dice el diccionario:

frenología.- 1. f. Doctrina psicológica según la cual las facultades psíquicas están localizadas en zonas precisas del cerebro y en correspondencia con relieves del cráneo. El examen de estos permitiría reconocer el carácter y aptitudes de la persona.

El afán, por parte de los frenólogos, de estudiar el cráneo de un genio, fue lo que propició que profanaran su tumba y robaran su cabeza.  

Cuando murió Haydn, el 31 de mayo de 1809, Austria estaba ocupada por Napoleón de quien, Haydn, era un fuerte opositor. Por ello fue enterrado, casi a escondidas, en una tumba muy humilde sin lápida ni nada que evitara su profanación, circunstancia que aprovecharon su "amigo" Carl Rosenbaum y el administrador de la carcel, Joahnn Peter, (ambos muy aficionados a la frenología), para sobornar al enterrador y hacerse con la cabeza de Hayhn. Ellos, habituados a estudiar los cráneos de delincuentes ejecutados, nunca habían tenido la oportunidad de estudiar la cabeza de un genio.
Tras la retirada de las tropas francesas de Austria, se decidió enterrar a Haydn como merecía, pero se llevaron una gran sorpresa al encontrar el cuerpo sin cabeza.
Solo hizo falta presionar, un poco, al enterrador para que "cantara la gallina" delatando a Carl Rosenbaum como instigador y poseedor de la cabeza. Pero Carl Rosenbaum no estaba dispuesto a devolverla y le dio el cambiazo por otra de un ajusticiado "de menor importancia".
Próximo a su muerte, en 1828, Carl Rosenbau se arrepintió y confesó el asunto. Instigado por las autoridades a devolver la cabeza autentica para que descansara con su dueño, Carl Rosenbau, dijo que era imposible ya que durante ese tiempo se la habían robado.
La cabeza sufrió una serie de vicisitudes de ventas y reventas, hasta que en 1878 apareció tras la muerte de un profesor de anatomía patológica, llamado Rokitansky, que la tenía en su poder desde 1828.
Cuando todo parecía alcanzar su final, la Sociedad de Amigos de la Música de Viena, dijo que la cabeza le pertenecía ya que Carl Rosenbaum se la había donado a ellos en vida. Curiosamente la "justicia" dictó sentencia y le dio la razón a la Sociedad de Amigos de la Música de Viena, confirmando que la cabeza no le pertenecía al muerto sino a ellos.
Desde 1878, la cabeza de Haydn, rodó de un sitio a otro expuesta en estanterías, vitrinas, urnas e incluso encima de un piano, hasta que en 1954 los descendientes de Esterházy, (mecenas de Haydn en vida), convencieron a la Sociedad para que la devolviera. El día 5 de Junio de 1954 cuerpo y cabeza lograron encontrarse tras haber pasado 145 años y seis días separados.
Que yo sepa, los estudios frenológicos, no arrojaron ninguna luz sobre el genio de Franz Joseph Haydn, pero su música sí. Aquí te dejo una muestra, su Sinfonía 101 "El reloj" Andante:




2 comentarios :

  1. Esta historia me la contó mi padre, siendo yo pequeña y me duró mucho tiempo su recuerdo, pero ahora ha regresado gracias a tí, has hecho bien en publicarla, a mi hija pequeña se lo contó su profesora, pero en general es una historia desconocida. Muchas gracias por la música. Un abrazo saltain

    ResponderEliminar
  2. Buenas tardes, Ester.
    Realmente es poco conocida, cosa que no comprendo ya que el personaje es de bastante relieve y la historia es muy curiosa. Daría para escribir un libro.
    Salud(os).

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario.